El turismo deportivo está de moda. Ahora no solo se viaja
para conocer nuevos lugares. También se hace para participar en una maratón,
acudir a una carrera de Fórmula 1 o vivir la final de un Grand Slam.
Hay dos tipos de turistas deportivos: los activos, que
viajan para practicar algún deporte, y los pasivos, que acuden a presenciar
algún evento deportivo de interés particular.
En cualquier caso, unos y otros son turistas que ocupan
plazas hoteleras, comen en restaurantes, recorren museos, y emplean los transportes
públicos y consumen actividades de ocio en los lugares que visitan por turismo
deportivo. En fin, planifican el viaje y complementan la actividad deportiva
que realizan, o a la que asisten, con otro tipo de actividades de recreo.
Además, el deporte puede ser un importante aliado del
turismo porque le permite romper su carácter estacional.
Siguiendo la bola amarilla
El tenis ofrece grandes oportunidades para el desarrollo del
turismo deportivo.
Con más de mil millones de seguidores distribuidos por todo
el mundo, el tenis es el cuarto deporte más seguido a nivel mundial, solo por
debajo del fútbol, el críquet y el hockey sobre hierba. Además, es el quinto
deporte en el ránquin de los más practicados, con unos 300 millones de
jugadores.
Algunos de los principales torneos organizados por la ATP,
como los cuatro Grand Slam (Australia Open, Roland Garros, Wimbledon y US Open)
y los torneos Masters1000, se organizan en países y ciudades que ofrecen a los
turistas una excelente oferta cultural y de ocio (Melbourne, París, Londres,
Nueva York, Montecarlo, Madrid, Miami, Roma, Shanghái…).
España, una potencia del tenisEspaña tiene más de 1 000 clubes de tenis distribuidos por
todo su territorio, el 7 % de su población es seguidora del tenis y concentra
al 3,4 % de los 87 millones de tenistas que hay en el planeta. O sea, casi 3
millones de jugadores, una tasa que contrasta con el 1,71 % de tenistas
respecto al total de la población mundial.
Por otra parte, la consolidación del turismo de raqueta en
España (Mutua Madrid Open, Trofeo Conde de Godó en Barcelona, Mallorca
Champioships) viene de la mano del momento dulce que vive el tenis español. Los
buenos resultados y triunfos de sus tenistas, tanto de la categoría femenina
como de la masculina, han afianzado su posición como nueva potencia del tenis.
En lo que va de siglo, España ha sido líder en número de
títulos en individuales masculinos. Tiene más de 200, duplicando los obtenidos
por potencias históricas del tenis como Estados Unidos (100), Argentina (86) o
Francia (72).
Diez tenistas españoles están en el Top100 de la categoría
masculina y cuatro españolas, en el Top100 de la categoría femenina. Pero es
que, además, estas estadísticas se han mantenido durante los últimos años,
mostrando el dominio del tenis español en cuanto a presencia y regularidad.
Las distintas procedencias de esos grandes de la raqueta
(Baleares, Cataluña, Asturias, Andalucía, Región de Murcia) los coloca, además, en la
posición de embajadores de sus localidades de origen. Su visibilidad
internacional puede servir, pues, para dar a conocer en el extranjero sus
lugares de procedencia.
Un ejemplo de los beneficios a nivel turístico de un evento
relacionado con el mundo del tenis es el Mutua Madrid Open, que en 2022 cumple
20 años. El impacto que supone para la ciudad es exponencial: los partidos que
se celebran a lo largo de sus dos semanas de duración se retransmiten a más de
170 países. Esto supone una audiencia total estimada de 140 millones de
espectadores a nivel mundial.
Los turistas de raqueta que viajan a España para asistir a
torneos de tenis tienen unas características comunes: su edad media es de entre
35 a 50 años, poseen un nivel económico medio-alto, proceden mayoritariamente
de Gran Bretaña, Alemania, Holanda y los países nórdicos, ya conocen el país y
suelen ser clientes fieles.
En 2017, el Mutua Madrid Open tuvo un efecto económico para
la capital de España de más de 107 millones de euros, generó más de 3 400
puestos de trabajo y un impacto publicitario superior a los 152 millones de
euros.
Hay razones para pensar que el tenis puede ser un importante
aliado del turismo en España:
La calidad de las instalaciones, actividades, servicios,
eventos, competiciones y personajes pueden hacer de este deporte una
herramienta esencial para el impulso de la marca turística del país.
El éxito alcanzado por los tenistas formados en España puede
servir de gancho para atraer turistas de diferentes mercados, al colocar al
país en el panorama deportivo internacional.
Integrar las experiencias deportivas al turismo permite
romper su estacionalidad.
El deporte se ha convertido en un eje estratégico de las
políticas públicas del Gobierno español. Así, aprovechando el impulso de la
oferta de actividades físicas y deportivas, se deben desarrollar y promover
actividades complementarias para dar a conocer el patrimonio natural, artístico
y cultural, de las zonas o territorios donde se desarrollen programas de
turismo deportivo.
Ricardo Buendía Iglesias
Profesor Asociado de Economía y Dirección de Empresas, Universidad de Alcalá