El 23 de agosto de 2023 marca el 50 aniversario del "Pepperstone ATP Rankings"
Desde las gigantescas páginas impresas en papel y las
llamadas telefónicas para comunicar los resultados hasta el sistema en tiempo
real actual directamente proporcionado por la tarjeta del juez de silla, el
Pepperstone ATP Ranking ha sido un barómetro indispensable para conectar a
todos los nivel el tenis profesional desde que se estrenó un 23 de agosto de
1973.
Al igual que el tenis vivió una revolución tecnológica,
tanto en la fabricación de raquetas como de pelotas, hace 50 años tal día como
hoy el Pepperstone ATP Rankings dispuso una revolución intelectual que desde
muy pronto ganó legitimidad y credibilidad entre los jugadores, torneos y
aficionados. Aunque parezca increíble, desde esa fecha únicamente 28 jugadores
han podido alcanzar la cima, aquello con lo que los niños sueñan y por lo que
los profesionales batallan con uñas y dientes: convertirse en No. 1 del mundo.
Y tan sólo 18 de ellos ha podido terminar un año en lo más alto.
Sin la previsión de los fundadores de la ATP, el escenario
del ranking sería muy diferente. En los inicios de la Era Abierta del tenis en
abril de 1968, el ranking era una cuantificación subjetiva, generada por
asociaciones de tenis nacionales, circuitos y un número de eminencias del
periodismo especializado en tenis, que generaban sus propias listas.
“El de Tingay era realmente el único que contaba”, recuerda
el exdirector europeo de la ATP y famoso escritor de tenis Richard Evans, en
referencia al ranking que estableció Lance Tingay, de The Daily Telegraph. “Las
asociaciones nacionales daban sus propios rankings, lo que implicaba que los
comités de los torneos intentaran asegurar la presencia del No. 1 de cada
país”, señala John Berrett, antiguo jugador y miembro de la Junta Directiva de
la ATP. “Los Grand Slam permitían que las asociaciones nominaran a cuatro
jugadores de su país”.
Sin embargo, llegó un momento en el que la participación en
torneos por nominaciones pasó a la historia. Antes de que se instaurara el
Pepperstone ATP Rankings, la aportación tecnológica era mínima y sin propósito
real, ya que la invitación de jugadores se basaba en su reputación, tal y como
indica Stan Smith, No. 1 del mundo en 1971-72. “La historia que precedió al
sistema de ranking se basaba en un ‘sistema de estrellas’ en lo que a la
participación en torneos se refiere. Algunos jugadores estarían en una lista
que podría ayudar a vender entradas al torneo y tenían prioridad sobre los
demás para ser aceptados. Esto preocupaba mucho a los que no eran tan conocidos
y estaban al límite de entrar a los torneos. Hubo alguna disputa con los
torneos por ese ‘sistema de estrellas’.
“Recuerdo jugar en Philadelphia y [Pancho] Gonzáles era el
que más gente atraía al torneo, así que fue el principal cabeza de serie. El
jugador que movía más público en el torneo era el favorito, así que el torneo
tenía a los jugadores más conocidos, pero no necesariamente a los mejores”. Bob
Kramer añade que “los cuadros de los torneos solían contar con ocho jugadores
en función de su ranking nacional, ocho jugadores basados en un ranking
internacional y otros jugadores cuya participación aportaba valor”.
En agosto de 1972 quedó claro que la reciente creación de la
Asociación de Tenis Profesional necesitaba establecer un sistema de ranking
libre de opiniones y prejuicios. “Jack Kramer, el primer director ejecutivo de
la ATP quería torneos sólo con premios en metálico y no que ofrecieran
garantías a los jugadores, tal y como había ocurrido en la era ‘shamatuer’,
cuando se invitaba en función de la fama”, asegura Barrett. Smith indica que
“el sistema de ranking era un punto fundamental para los jugadores y siguió
siendo muy importante. La ATP sentía que quería controlar el programa de
ranking y no dejar a la ITF o cualquier otro que lo hiciera”.
Por su parte, Chris Lewis confiesa que “escribía cartas a
los directores de los torneos informándoles de mis resultados a la fecha y
ellos medían esos resultados frente a otros jugadores que hacían lo mismo. Y al
final, los directores tomaban una decisión arbitraria sobre los jugadores que
entraban o no al torneo. Cuando se introdujo el sistema de Ranking ATP, se
aceptó universalmente como “el mejor de la historia”. Se dejaba a un lado la
subjetividad y dio lugar a una absoluta objetividad. El sistema de ranking era
objetivo y en deporte no puedes discutir con los resultados: hay quien gana y
hay quien pierde”.
Al trabajar con el primer presidente de la ATP, Cliff
Drysdale, Jack Kramer solicitó ayuda de la Junta Directiva de la ATP incluyendo
a Arthur Ashe, Jim McManus y Charlie Pasarell y recibió la aportación especial
de Owen Davidson, Mike Estep, Fred McNair, Sherwood Stewart y algunos más para
idear un sistema de clasificación informático que proporcionara un análisis
limpio de la actuación de los jugadores y tuviese como objetivo determinar la
entrada a los torneos. “No queríamos que el ordenador se empleara para que un
jugador entrara en cualquier torneo en concreto”, revela Drysdale. “En otras
palabras, que sirviera únicamente para clasificar a los jugadores en función de
sus habilidades. Nada más. En esos primeros tiempos también dimos puntos
ponderados en función del ranking del jugador al que se había batido. Si
ganabas a un cabeza de serie, conseguías más puntos”.
Doce meses después de la fundación de la ATP, Ilie Nastase
se convirtió en el primer No. 1. Fue uno de los 186 jugadores que figuraron en
la primera lista del Ranking Internacional de Jugadores de la ATP’
correspondiente al lunes 23 de agosto de 1973, elaborado e impreso en un enorme
papel de ordenador por TRW Inc, una compañía aeroespecial, en El Segundo, Bahía
de Santa Mónica. Bob Kramer tomaba los cuadros de todo el mundo, creaba la
lista de jugadores y calculaba cuidadosamente los puntos ganados desde su
oficina en Pico Boulevard, Los Ángeles. Dennis Spencer, que reemplazó a Bob
Kramer en las labores del Pepperstone ATP Ranking en diciembre de 1975 cuenta
que “Bob hizo un acuerdo con una persona de TRW para procesar el ranking. La
mayoría de periodistas pensaban que tenía sentido porque en su mente el Ranking
ATP ¡bien podrían venir del espacio exterior!”.
Bob Kramer recuerda que “llegué a un acuerdo con Simon Ramo
de TRW para que nos ofreciera un sistema de puntos que estableciera el ranking,
que era una de las principales claves de la fundación de la ATP en 1972. Ramo
era un reconocido físico, ingeniero y hombre de negocios de Los Ángeles y la
‘R’ de la legendaria manufactura aeroespecial, TRW. Como amante del tenis,
vecino y amigo de Jack Kramer, nos prestó el ordenador e inicialmente uno de
sus ingenieros informáticos, Bob Kurle, nos ayudó establecer el ranking cada
mes y, más tarde, semanalmente”.
“Administrados por un panel de personas, los torneos estaban
inicialmente divididos en categorías —A, B, C, etc— que permitía a los
organizadores elegir a los jugadores de acuerdo a su Ranking ATP y determinar
los cabezas de serie. Proporcioné los resultados y la información a Bob Kurle”.
Kurle imputó los datos en un servidor del tamaño de la primera planta de la
oficina ATP América en Ponte Vedra Beach (2.020 metros cuadrados). “En tres
días, Simon y Bob regresaban con el ranking en una enorme hoja. Recuerdo poner
el Ranking ATP desde el suelo hasta el techo, semana tras semana en las paredes
de nuestra oficina en Los Ángeles. Comprobaba los resultados, marcaba los
errores y, si era necesario, devolvía la hoja a TRW para rehacerlo. Como la ATP
elaboraba el ranking una vez al mes en los primeros años, teníamos tiempo para
este proceso manual, a diferencia de hoy”.
Spencer confirma los recuerdos de Bob Kramer, pero insiste
en que “había muchas semanas en las que el ‘ordenador’ no funcionaba así que el
ranking se hacía a mano. Imprimía el ranking anterior en un gran papel de
ordenador, lo extendía en el suelo de mi salón, me ponía de rodillas para
marcar las semanas que quedaban atrás, los nuevos resultados y calcular el
nuevo ranking”.
En 1973 y hasta el lanzamiento del International Tennis
Weekly (Semanario Internacional de Tenis), con la edición del 9 al 15 de enero
de 1976, después de que la sede de la ATP se trasladara a Dallas tras la marcha
del director ejecutivo Jack Kramer, el último ranking se distribuyó de manera
interna, se publicó en prensa y en las paredes de los vestuarios… ¡después de
que la ATP recibiera el permiso de los torneos!
Acabar el año como No. 1 del Pepperstone ATP Ranking tenía
prestigio y había gran reconocimiento por parte de los jugadores, que esperaban
horas, a veces días, para ver su ranking. “Antes del semanario, de vez en
cuando, si estabas en casa, los jugadores llamaban a la oficina de la ATP o
recibían una pieza de papel por correo donde se informaba de nuestro ranking”,
rememora Smith. Si Jim McManus o cualquier otro miembro de la Junta Directiva
de la ATP llegaban con el semanario, era asediado por los jugadores. Cualquier
jugador que leyera el ITW era asediado, ya que en ese momento era la única
forma de conocer tu ranking o información relativa a los torneos”, cuenta
Dennis Spencer, Manager del ATP Tour y Director de publicidad entre 1975 y
1979
En los años siguientes, después de 11 publicaciones en 1973,
el Pepperstone ATP Rankings empezó a publicarse con más frecuencia: 1974 (11),
1975 (13), 1976 (23), 1977 (34), 1978 (40) hasta 1979 que se publicaron 43 esa
temporada. Entonces, al igual que ocurra ahora para los 2.053 jugadores, era un
verdadero orgullo aparecer en esa lista que recoge el rendimiento de las
últimas 52 semanas. En cuanto al dobles, la ATP estableció el ranking por
primera vez el 1 de marzo de 1976.
La creación del Pepperstone ATP Live Rankings —lanzado en
mayo de 2022— supuso una fuente de información dinámica para los aficionados,
jugadores y medios de comunicación en tiempo real, que recoge los resultados
día a día. El sistema funciona como una magnífica medida de excelencia. Fue la
aportación más significativa en el Ranking ATP desde que en 2000 se introdujo
el sistema anual de la Race, que designa a los jugadores que se clasifican a
las Nitto ATP Finals al final de la temporada.
Durante años, el ordenador del supervisor de la ATP se ha
actualizado con marcadores en vivo y al final de cada semana, el propio
supervisor proporcionaba los datos de cada torneo al coordinador del Ranking
ATP. La información se sigue verificando el domingo por la noche en una base de
datos, que genera todos los datos del Pepperstone ATP Rankings, los récords del
Lexus ATP Head2Head y las estadísticas de los partidos, y están disponible a
través de ATPTour.com desde el domingo por la noche o el lunes por la mañana,
en función de cuándo termine el último torneo de la semana.
Poco tiene que ver con los primeros días del Pepperstone ATP
Rankings, cuando Bob Kramer y Spencer pasaban los domingos revisando las
gigantes impresiones en papel de TRW, y llamando desesperadamente a los torneos
para saber los resultados de los torneos y los cuadros. “Inicialmente,
recibíamos los resultados y los cuadros por correo”, revela Bob Kramer. “¡A
veces teníamos que llamar para verificar que un torneo se había celebrado!”,
remarca Spencer. “A menudo, llamaba y llamaba hasta que alguien del torneo
descolgaba el teléfono para decirme quién había ganado”. A veces el ranking no
se terminaba hasta después del lunes por la noche en Estados Unidos. “Entonces
enviábamos el ITW a la imprenta”, añade Spencer. “Teníamos un télex de Western
Union en la oficina de Dallas, así que muchas veces a la semana mecanografiaba
una cinta de télex con los rankings, cuadros, resultados, etc para compartirlo
con todo el mundo”. Cada viernes, el ITW se distribuía en los torneos.
Weller Evans, antiguo Tour Manager y director ejecutivo de
relaciones con los jugadores de la ATP explica que “cada jugador que ganaba un
cheque en premios en los últimos 50 años debería apreciar la importancia,
celebrar y estar agradecido de la creación del Ranking Mundial de la ATP. A
partir de 1973, ya no se basaba en la decisión de los directores de torneos. En
vez de eso, había un sistema completamente objetivo de mérito que determinaba
si un jugador entraba o no, sin tener en cuenta ningún otro tipo de factor más
allá de su actuación en pista. Mientras que en otros deportes un entrenador
decide quién juega —y en última instancia tu medio de vida— gracias al Ranking
Mundial ATP, el tenis es a veces cruel, pero siempre fríamente objetivo”.
El Ranking Internacional de jugadores ATP (ahora llamado
Pepperstone ATP Rankings) del 23 de agosto de 1973 fue originalmente un sistema
de medias, con los puntos acumulados en un período de 52 semanas dividido por
el número de torneos jugadores (divisor mínimo de 12, el número de torneos que
la dirección de la época consideraba que definían a un profesional a ‘tiempo
completo’). Los torneos se puntuaban en función de sus premios (mínimo de
25.000$), el tamaño de los cuadros y la dureza del cuadro. El sistema de méritos
estaba respaldado por los jugadores y el sistema de promedio sufrió nuevos
ajustes en 1986.
Un bonus de puntos, una idea desarrollada por el antiguo
director europeo de la ATP Richard Evans, Fred McNair, Sherwood Stewart, Owen
Davidson y Raymond Moore en una habitación de hotel en San Petersburgo,
Florida, se estableció para premiar a quienes derrotaran a los cabezas de
serie. Esto se modificó en 1983, cuando el bonus de puntos estaba basado en el
ranking de los jugadores derrotados (primero hasta el Top 75 y luego ampliado
hasta el Top 150). “Los jugadores conseguían puntos por batir a los mejores,
sin importar la ronda”, recuerda Richard Evans. El sistema de bonus de puntos
se estableció desde 1973 hasta el final de la temporada ATP Tour en 1999.
La Federación Internacional de Tenis (ITF) puso sobre la
mesa un sistema de clasificación propio a comienzos de la Era Abierta. “La ITF
se dio cuenta del poder los puntos ATP y se habló de un ranking competitivo”,
asevera Cliff Drysdale, primer presidente de la ATP. “Pero no creo que durara
mucho y el Ranking ATP fue rápidamente aceptado por el deporte y los jugadores.
Hubo mucho debate sobre los detalles del sistema, pero no sobre su necesidad”.
Spencer, el primer empleado de la ATP remunerado a tiempo
completo el 1 de junio de 1975, admite que “algunos torneos estaban encantados
con tener una forma legítima de determinar las listas de entrada, mientras que
a otros les encantaba la fórmula anterior donde ellos decidían unilateralmente
qué jugadores estaban en sus torneos. La mayoría de jugadores aceptaron el
Ranking ATP, pero hubo controversia inicial sobre su función. ¿Era para
reconocer al mejor jugador del año? ¿O era para nombre al mejor jugador de la
semana, la quincena más reciente o los 365 días del año?
Stan Smith, uno de los jugadores más destacados en la década
de los 70, aporta la perspectiva de los jugadores. “La preocupación principal
de los que dieron forma al sistema del ranking era que fuera un reflejo justo
de los resultados. Hubo muchas conversaciones y ajustes durante los años de su
constitución, sobre el peso de los torneos e incluso las rondas en los torneos.
Los premios por ronda fueron también un tema de debate, además de los puntos
del ranking. Pero todos los jugadores estaban en la misma sintonía sobre la
importante para este deporte. Fue quizás el argumento más importante de la ATP
para establecer nuestra unión y ayudar al crecimiento sano del deporte”.
La ATP reconoció que el ‘sistema de promedio” tenía dos
defectos. El primero, un jugador podía quedarse en casa y no jugar, dejar pasar
sus resultados del año anterior y ver cómo su ranking subía sin golpear una
pelota. Un jugador top podía jugar un torneo pequeño (quizás porque necesitaba
jugar partidos o era una buena preparación para torneos mayores), ganar el
torneo y ver que su ranking bajaba si tenía que defender más puntos. En
general, no promovía jugar en otra superficie que no fuera la favorita”.
Para dar solución a estos problemas, el nuevo ATP Tour
introdujo en 1990 el sistema de ranking ‘Mejor de 14’, donde los mejores 14
resultados de las últimas 52 semanas contaban para el ranking. El énfasis se
ponía en la victoria y el efecto negativo de una derrota en un torneo era menos
inmediato e impactante. Weller Evans dice que “creo que la génesis de este
sistema pudo surgir del suizo Heinz Gunthardt y su relación con el esquí
alpino, donde sólo cuentan un número determinado de tus mejores carreras”.
Además, los nuevos puntos se otorgaban en función de la categoría del torneo:
Grand Slam, Championship Series [ahora ATP Masters 1000 y ATP 500), World
Series (ahora ATP 250) y Challenger, con premios en metálico en función de cada
nivel.
En el año 2000, para incentivar la participación en los
Grand Slam y la serie de nueve torneos ATP principales (ahora llamados ATP
Masters 1000), el sistema de ranking empezó a contar 18 torneos para la mayoría
de jugadores. Contaban los 13 resultados de los Grand Slam y los ATP Masters
1000, así como los cinco mejores resultados en los torneos International Series
(ahora ATP 250 y 500).
El sistema, vigente en gran parte en la actualidad, encontró
un término medio en el que se fomenta la participación durante todo el año,
además de conservar la integridad de la competición en los mayores torneos de
tenis. Charlie Pasarell, a quien tantos tenistas tienen que dar las gracias,
insiste en que “el Ranking ATP lo cambió todo”.
“En agosto de 1973 se garantizó la participación de los
jugadores que lo merecían, independientemente de su nacionalidad. Este fue el
mayor impacto del Ranking ATP en el circuito mundial. A partir de entonces, el
público vería a los mejores jugadores que querían jugar un torneo, un
ingrediente esencial para la credibilidad de la competición deportiva. De igual
manera ocurría con los cabezas de serie, que deparaba cuadros en función del
rendimiento. Finalmente, dio al deporte un sistema para elegir un No. 1, al No.
2 y así sucesivamente. Todas estas fueron razones por las que la ATP creó el
sistema de ranking. Todos los jugadores de principios de la década de los 70
contribuyeron al proceso y lo respaldaron al 100%”.
Hoy, que la ATP celebra el 50 aniversario del Pepperstone
ATP Rankings, los medios de comunicación y los aficionados no sólo pueden ver y
seguir a los resultados de sus jugadores favoritos y su evolución, sino también
su clasificación en tiempo real. Según Pasarell: “Una buena forma de analizar
el significativo impacto del Ranking ATP es comprobar cómo determinan los
torneos su entrada en los cuadros hace 50 años y compararlo con la actualidad”.
Al establecer un sistema de ranking objetivo el 23 de agosto de 1973, los
padres fundadores de la ATP y su gran visión ayudó a sentar las bases del
crecimiento del deporte que conocemos hoy en día.