La Sociedad de inversión en Riad, Arabia Saudita Qiddiya, la que Arabia Saudí ha llamado su “ciudad del juego”, esta construyendose desde el año pasado el Centro Nacional de Tenis, el que promete ser el “Wimbledon del desierto” y el más grande de la región de Oriente Medio, en la continua aspiración del país árabe por erigirse como un destino deportivo.
Desvelado esta semana por Qiddiya Investment Company, este
centro decorado en verde y morado ubicado en una ciudad en construcción, a 45
kilómetros al oeste de Riad, contará con 30 canchas (28 de superficie dura y
dos de tierra batida) integradas en un paisaje que se mimetiza con el ocre de
las montañas Tuwaiq.
Pero más allá de sus dimensiones, la ambición de este centro
es “convertirse en una instalación emblemática, un hogar permanente para el
tenis en el reino”, afirma en una entrevista a EFE el director ejecutivo sénior
de Qiddiya Investment Company, Barry Bremner.
Con la firma arquitectónica de Wimbledon
Las instalaciones, con una capacidad total de 33.000
espectadores, han sido diseñadas por la firma Populous, los mismos arquitectos
responsables del icónico techo retráctil de la pista central de Wimbledon.
De hecho, la futura pista central del proyecto saudí, con
15.000 butacas, es también su insignia con un techo retráctil, ideado para “los
partidos más importantes del mundo y albergar eventos más allá del tenis”,
según la compañía.
El que es uno de los principales responsables del proyecto
saudí aclara que el centro está siendo construido según los estándares de la
Federación Internacional de Tenis (ITF, en inglés), la Asociación de Tenistas
Profesionales (ATP) y la Asociación de Tenis Femenino (WTA, en inglés) para la
competición de élite, pero también de “modo inclusivo” para que “tanto
principiantes como jóvenes promesas y profesionales tengan su lugar”.
Sin embargo, Bremner solo aporta 2025 como la fecha del
inicio de la construcción de esta obra, la cual está “muy avanzada” en la
actualidad.
En cuanto a su posible finalización, no indica un año ni
tampoco la cantidad de dinero que se ha invertido en este lugar. Arabia Saudí
no desvela públicamente sus inversiones en este tipo de megaproyectos.
“Compartiremos hitos y detalles de apertura a medida que el
proyecto avance. En cuanto a la organización, el centro se está construyendo
para cumplir con todos los estándares internacionales actuales y se ha
preparado para el futuro. Una vez finalizado, será totalmente capaz de albergar
eventos de tenis tanto locales como de clase mundial”, asevera ante la pregunta
de si acogerá competiciones internacionales.
El pasado octubre, se anunció que Arabia Saudí se convertirá
en la décima sede del ATP Masters 1000 -sumándose a los nueve torneos ya
existentes-, que comenzará a celebrarse en 2028, por lo que todo apunta a que
este centro de tenis albergará la competición.
Visión 2030
Este proyecto llega en un momento en el que el show del
tenis está cada vez más presente en el reino, que hasta 2017 prohibía la
mayoría de los espectáculos públicos.
De hecho, los cines eran ilegales, los conciertos públicos
estaban prohibidos y la interacción entre hombres y mujeres en espacios
públicos estaba fuertemente restringida.
Aunque en ese mismo año se inició un cambio histórico cuando
el reino comenzó a flexibilizar estas restricciones, como parte de su ‘Visión
2030’ para diversificar su economía fuertemente dependiente del crudo, un plan
lanzado por el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán.
Pero no fue hasta 2024 cuando el presidente de la Autoridad
General de Entretenimiento de Arabia Saudí, Turki Al Sheikh, quiso anotar uno
de los sets definitivos con la creación del ‘Six Kings Slam’, un evento anual
de exhibición masculino celebrado en Riad y que ofrece un premio de 6 millones
de dólares (más de 5,2 millones de euros), el cual ganó en las dos ediciones el
tenista italiano Jannik Sinner, venciendo en ambas al español Carlos Alcaraz.
Igualmente, de acuerdo con Bremner, el Centro Nacional de
Tenis forma parte de un proyecto más amplio: establecer un “destino permanente”
donde el tenis sea un “pilar fundamental” para posicionar a la ciudad de
Qiddiya como la “capital del entretenimiento, el deporte y la cultura” del país
del golfo Pérsico.
Es más, esta instalación se ubica junto a un campo de golf
de campeonato de 18 hoyos diseñado por Nick Faldo, cuya inauguración está
prevista para finales de este año, junto al estadio Príncipe Mohamed bin
Salmán, que servirá como una de las sedes para el Mundial de fútbol 2034 que
Arabia Saudí acogerá, así como futuras viviendas, oficinas y comercios como
parte de una nueva ciudad que se proyecta triplicar el tamaño de París.
